Superfluo

 



Al borde de lo superfluo, vos.

Tu presencia, un alivio. Una confianza suave.

No lo sabías, pero yo te miré y deseé que el mundo fuera como vos.

Solté ese deseo. Y entendí:

la vida es encuentro, no permanencia.

Lo esencial no es cuánto dura, sino lo que deja.

Porque si algo queda, es marca. Es amor.

Y el amor, no es tiempo, es lugar.

Lo nuestro fue fugaz, pero intenso, sublime, inexplicable, arrollador.

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